Maireneros, maireneras:
Se ha convertido en tópica la capacidad del español para arreglar de un plumazo, desde las barras de los bares, tres aspectos básicos de la política nacional: el paro, el terrorismo y la alineación de la Selección Nacional de fútbol. Cada español, desde estas tribunas gozosas, cree tener la solución mágica y la expone con la convicción del poseso.
Desearía esta Alcaldía que se introdujeran en estos análisis la búsqueda de fórmulas que evitaran los conflictos que generan la movida. Es decir, la costumbre de los jóvenes que se apandillan y resuelven divertirse, con gran aparatosidad de músicas, de risas, de voces exageradas y de alcoholes, en las inmediaciones de los dormitorios de aquellos que pretenden conciliar el sueño reparador.
Los elementos de este análisis serían:
1) Las conductas de los jóvenes que así actúan, no son, en sí mismas, punibles. Algunos comportamientos individuales sí lo son. Por ejemplo, los que han dado en retomar la antigua concepción de los naturales de América que soportaron el descubrimiento según la cual, caballo y caballero eran la misma cosa. Con esta convicción hacen que sus motos penetren en los recintos prohibidos y disfrutan con sus exhibiciones de fruslerías circenses, mucho más ruidosas que admirables. 2) Los ciudadanos tienen el derecho de poder descansar sin que su sueño se vea impedido o seriamente alterado por el divertimento de los que prefieren la noche porque sus amaneceres son tardíos. 3) La existencia en Mairena de suficientes espacios alejados de poblado en los que la movida podría disfrutar, además de sus intereses inmediatos, de la noche estrellada, de aires limpios, de armonía con la naturaleza y de discreta protección policial.
Esta Alcaldía sabe que no puede pedir comprensión a los afectados por estos intereses contrapuestos. De buenas razones (decían los clásicos) está empedrado el infierno en el que sufren los réprobos. Sin embargo, está seriamente preocupada porque los conflictos que puedan generarse desemboquen en actitudes alejadas de la deseable buena vecindad.
Tras someter esta cuestión a análisis sesudos, haber consultado con especialistas, interesarse por posibles éxitos en otros municipios y estudiar con mucho pormenor el origen y el desarrollo de este fenómeno, esta Alcaldía no ha encontrado solución válida para atajar los conflictos que generan estos intereses contrapuestos. En consecuencia, ha resuelto proponer a la ciudadanía que le hagan llegar sus razonadas ideas.
Porque análisis razonados es lo que este Ayuntamiento desea. Como Alcalde, me resultaría muy grato que los conflictos surgidos entre los ciudadanos de Mairena fueran resueltos, con fórmulas eventualmente exportables a otros municipios, por los propios vecinos de Mairena.
Mairena del Aljarafe a 6 de septiembre del 2000
 Antonio Martínez Flores ALCALDE |