Maireneras, maireneros:
Celébrase el día 8 de marzo el DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER. Las Naciones Unidas, en 1975, lo declararon así para conmemorar uno de los episodios más sórdidos de la historia de los trabajadores ocurrido en 1908: las empleadas de la fábrica textil Cotton decidieron encerrarse en reivindicación de sus derechos laborales y contra la jornada laboral de 12 y 14 horas a la que estaban sometidas. El patrón incendió la fábrica y murieron 129 mujeres.
No ignora esta Alcaldía que muchas de las celebraciones que han adquirido un gran valor simbólico tienen su origen en hechos luctuosos. Las grandes batallas no se conmemoran para recordar a los muertos, sino para expresar extraños sentimientos patrióticos por el hecho de que unos mataron más que otros. El 8 de marzo, sin embargo, continúa recordando a aquellas mujeres como el símbolo de la resistencia ante condiciones de vida especialmente patéticas.
Es lo cierto que, desde entonces, la mujer inició un camino de luchas y de reivindicaciones que ha llevado, al movimiento en su conjunto, a ser considerado como la auténtica revolución del siglo XX. A esta revolución se opusieron (y aún se oponen) muchos hombres que pareciera que no están dispuestos a desprenderse de la cola de saurio, como si amaran el hecho de que su evolución fuera incompleta.
En las últimas décadas, pese a todo, el avance en la situación de las mujeres ha sido prodigioso. La incorporación masiva al trabajo y a todos los tipos de trabajo, la mejora en la formación profesional, la demostración estadística de rendimientos académicos superiores a los varones y el paulatino incremento en la participación política, presenta un panorama impensable para hombres y mujeres que, aún teniendo una edad mediana, pueden recordar la situación de desigualdades de su juventud.
Aún queda a las mujeres mucho camino por recorrer, pero cree esta Alcaldía que éste será más liviano. La sociedad, que antes reía las gracias de aquellos que expresaban ideas peyorativas sobre las mujeres, se muestra ahora vigilante ante las actitudes de menosprecio sexual; los hombres asumen cada vez en mayor medida, sus responsabilidades domésticas; los hijos reciben una educación más igualitaria y los partidos políticos (como órganos de representación) se declaran especialmente proclives a introducir en sus estatutos medidas de discriminación positiva.
Como en casi todo lo que concierne a avances sociales, esta Alcaldía cree que el futuro mejor se dará en las nuevas generaciones. Los que hemos conocido épocas anteriores sabemos que en la formación de los jóvenes se encuentra la igualdad, como sabemos que se encuentra el progreso, el reparto más solidario de las riquezas y la preocupación incansable por la eliminación de las bolsas de pobreza.
En tanto este futuro se va haciendo presente, debemos luchar todos por la efectiva igualdad entre los sexos e ignorar (y despreciar) a aquellos hombres que se resistan a aceptar gozosamente que esto sea así y continúen empeñados en poner obstáculos en el camino. Sin duda, éstos desconocen que no se le puede poner puertas al mar.
Mairena del Aljarafe a 1 de marzo del 2000
 Antonio Martínez Flores ALCALDE |