BANDOS MUNICIPALES
Antonio Martínez Flores.
Alcalde-Presidente
Ayuntamiento de Mairena del Aljarafe.

Maireneras, maireneros:

Durante siglos ha sido lo frecuente que los días fueran nombrados por el del Santo al que la Iglesia había adscrito esa jornada. Y así, en la convicción de que cualquiera identificaba el nombre de un Beato con el preciso día del mes al que correspondía en el Santoral, los refranes se construían con alusiones a los Santos más que con las estaciones del año: "Por San Blas, las cigüeñas verás" o "Por San Mateo, con la vendimia arreo".

Esta íntima conexión entre la vida cotidiana, el paso de las estaciones, la época de la siembra y de la recogida de la cosecha, así como de lo que era conveniente hacer y cuándo debía hacerse, y los Bienaventurados dispuestos según la particular cronología de la Iglesia, estimuló a que cada uno de los pueblos y ciudades escogiera como Protector ora a un Santo, ora a la Virgen, ora a Jesucristo en cualquiera de sus advocaciones.

La decisión constitucional de declarar a España como un estado laico supuso un considerable avance al respetar, en pie de igualdad, tanto a los que creen en la Iglesia Católica, en la Budista o en la Musulmana, como a los que no creen en ninguna. Pero unos y otros vindican por igual la celebración festiva de los días en que así está establecido: los primeros cumplen con sus deberes devotos, y luego descansan y se divierten; y los segundos dedican el día a aquellas tareas que consideran más placenteras.

Mairena eligió como Protector a San Ildefonso que es Santo de mucha alcurnia y de dilatados saberes al que el propio Velázquez pintó en el trance de recibir la casulla de manos de la mismísima Virgen María. Y no se quedaron cortos en la elección los que designaron a tan noble obispo como Protector ya que lo mismo hicieron los de Toledo que, como se sabe, fue sede algunos años de la Corte y capital del Imperio en el que "no se ponía el sol".

Es deseo de esta Alcaldía que San Ildefonso se vaya instaurando entre los ciudadanos de Mairena (tanto en los nuevos como en los de toda la vida) como el patrono. Dicho de otra manera: que el 23 de enero sea vivido como la fecha festiva que es.

Aquellos que trabajan en villas distintas a la que viven, no podrán tomarse el día de asueto, pero deberán recordar la necesidad de proceder al necesario abastecimiento de su hogar el día antes, en la convicción de que los días de fiesta no se trabaja y que, consecuentemente, los mercaderes (tanto los de grueso como los de por menor) de nuestra ciudad no dedicarán ese día a las transacciones habituales. Los niños no tendrán que asistir a las aulas y podrán dedicar el día entero a sus juegos o a los menesteres que más convenientes para su formación sus padres consideren. Y en general, todos los que en esta villa encuentran su sustento dedicados a las tareas que les son propias, celebrarán como de vacaciones el día que los remotos habitantes de esta villa designaron como festivo para su propio disfrute y holganza.

Los diversos azares a los que cada año se someten las festividades, han querido que en el 2000, el día 23 sea domingo. La normativa de general aplicación en toda España permite celebrar la fiesta el lunes cuando estas coincidencias se producen. Esta Alcaldía se congratula de que los maireneros dispongan de dos días seguidos de fiesta, y anima a todos cuantos dentro de los límites del municipio vivan y trabajen a que se unan a la celebración y a que la experimenten como propia y exclusiva. Y digo a todos, ya sean piadosos o descreídos; devotos o escépticos; fervorosos o tibios; religiosos o racionalistas; místicos o incrédulos; rezadores o despreocupados; creyentes o ateos, fieles o librepensadores.



Mairena del Aljarafe a 19 de enero del 2000

Antonio Martínez Flores
ALCALDE