BANDOS MUNICIPALES
Antonio Martínez Flores.
Alcalde-Presidente
Ayuntamiento de Mairena del Aljarafe.

Maireneras, maireneros:

Ante el comienzo del nuevo año, esta Alcaldía quiere hacer algunas consideraciones previas a las habituales felicitaciones a los vecinos.

1º.- Los cronólogos no dudan ni un instante en que el siglo XXI comienza el 1 de enero del año 2001. Sin llegar a tan altos conocimientos, cualquiera que se detenga a pensar en el asunto concluirá que tienen razón y que es obligado aceptar que el cambio de milenio no se produce este 1 de enero que se nos avecina. El mismísimo Rey de España, ha tenido a bien hacer una declaración pública en la que daba por buena la fecha que la cronología más elemental establece como correcta. Esta Alcaldía, si se viera forzada a hacer una declaración institucional al respecto (que no es el caso), aceptaría que no es esta Nochevieja la que inaugura el siglo XXI.

2º.- Los ciudadanos de todas las villas de España y aun los del extranjero, han decidido ignorar los conocimientos matemáticos más elementales y se han empeñado en disfrutar el 31 de diciembre próximo como el final del siglo XX. Se diría que existe una especie de acuerdo democrático o de rebelión pacífica contra la tiranía de las cifras. Al parecer, este deseo es compartido por todas las clases sociales, sean estas consideradas según los niveles económicos o según sus respectivos grados de formación. Y así, piensan divertirse como quien asiste a un hecho de relevancia histórica que sólo es dado vivir una noche cada 1000 años, los guardianes, abogados, hortelanos, agrimensores, carpinteros, bomberos, ingenieros, canteros, médicos, personal de pompas fúnebres, coadjutores, alguaciles, visionarios, psicólogos, futbolistas, actores, tejedores, escultores, toreros, presbíteros, militares (con y sin graduación), los llamados chulos de toriles, arquitectos y el ramo de la construcción en general, por citar sólo alguna de las profesiones de entre las que se disponen a las fiestas y al jolgorio milenarista.

3º.- Como no podía ser de otra manera, esta Alcaldía se suma a los deseos de los ciudadanos y procurará que la relevancia de esta Nochevieja sea superior (en lo que permitan las arcas públicas, que tras las fiestas vienen los días corrientes) a las que ya son historia y a las que estén por venir. Si el mundo entero se apresta para la holganza y la fiesta, ¿qué puede decir esta Alcaldía en contra de deseos tan loables y extendidos?

4º.- Sepan todos cuantos este Bando vieren que he dado orden a la Policía Municipal de que, sin abandonar la dureza de su cometido en lo que se refiere a atajar los desmanes, corregir a los ligeros, proteger a los débiles y velar por la seguridad de todos, se muestren más indulgentes en la represión y en la reprensión de las conductas que puedan ser atribuidas a los excesos de comportamiento de quienes participan en el bullicio comunal y, con ello, confieren sentido a las fiestas: que no todo puede ser desplegar comportamientos intachables y mantener conversaciones en voz baja. En las fiestas está tan permitidas la exhibición pública de la alegría como las voces que son necesarias para anunciarla.

A modo de colofón de estas consideraciones, entonen sus voces los flamencos; preparen sus vestimentas los más pulidos; abran sus huchas los niños; moderen sus ahorros los previsores; hagan un paréntesis en sus angustias los deprimidos; establezcan consensos con sus iguales los discordantes; mitiguen sus ansias las muchachadas en los bailes por venir; prepárense los amantes que suelen enternecerse en los días especiales con los que terminan midiendo la permanencia de sus afectos, y congratúlense los mayores de haber vivido en dos milenios distintos, que es cosa de mucho tronío y a la que muy poca gente puede aspirar en el devenir de la Historia.



Mairena del Aljarafe a 27 de diciembre del 1999

Antonio Martínez Flores
ALCALDE